jueves, 18 de abril de 2013

Fraudes e irregularidades en la actividad financiera

Por Julio Fdez-Sanguino Fernández

El sector financiero siempre ha sido propicio a fraudes e irregularidades, que han ocasionado importantes quebrantos económicos, tanto a entidades como a inversores, así como otras consecuencias negativas, entre las que destacan pérdidas de imagen y de clientes, sanciones e, incluso, la desaparición de sociedades.

El secreto y la discreción, especialmente en las entidades financieras, son básicos para sustentar el principio de confianza, lo que, unido a la confidencialidad con que tratan las empresas los actos indebidos que se producen en las mismas, siempre ha dificultado el conocimiento de la cuestión objeto del presente trabajo.

No obstante, prácticamente todos los días aparecen en los medios de comunicación referencias a irregularidades producidas en las empresas, especialmente en las financieras. Con independencia de las actuaciones judiciales que procedan y de los resultados de las mismas, esta información permite, aunque sea con ciertas limitaciones, establecer una visión de las distintas modalidades defraudatorias y sus repercusiones económicas.

Tipos de fraudes

En las entidades de crédito se pueden desarrollar los mismos actos indebidos que en cualquier otro tipo de empresas; ahora bien, las características propias de la actividad bancaria, por la diversidad y exclusividad de sus operaciones y los numerosos riesgos existentes, hacen que en este sector se puedan producir más fraudes que en otras empresas y aparezcan, también, fraudes específicos que únicamente se producen en este tipo de entidades.

Además, en el negocio bancario el dinero está siempre presente y, salvo excepciones por motivos de venganza o notoriedad, se le considera el principal causante de la mayoría de los fraudes internos, entendidos como aquellos actos indebidos o desleales realizados por empleados y directivos en sus organizaciones. Por este motivo, destacan en primer lugar los casos relacionados con la apropiación indebida de fondos en una amplia gama de modalidades, desde la substracción o robo del dinero físicamente hasta su desvío mediante la manipulación de cuentas, tanto internas de la entidad como de clientes.

En relación con los fondos de los clientes, hay que hacer referencia a uno de los fraudes tradicionales más típicos de la actividad bancaria y que está relacionado con el uso indebido de esos fondos por los empleados y directivos desleales al margen de la entidad de crédito, bien en su utilización pasajera para solventar necesidades económicas, bien de forma permanente para instrumentar lo que se denomina "banca paralela".

Siguen en importancia las actuaciones indebidas o negligentes relacionadas con la actividad crediticia, destacándose, además, como la morosidad ha llevado a algunas entidades a situaciones muy delicadas, incluso de quiebra.

Sobresalen los sucesos relacionados con la concesión irregular de préstamos y créditos, fundamentalmente para beneficiar a los propios directivos, a determinadas empresas o a terceros. Además, las irregularidades se extienden también a los afianzamientos, al concederse créditos sin las garantías suficientes o, incluso, falsas, y en las reclamaciones posteriores con la finalidad de evitar o dificultar las recuperaciones de créditos fallidos.

En tercer lugar, aparecen una serie de actuaciones indebidas relacionadas con la operativa de las entidades y que se centran en bienes distintos al dinero, como por ejemplo cheques; en la información, tan sensible en este sector; o en las operaciones que se realizan en los diversos mercados.

Estas últimas actuaciones han generado quebrantos significativos en bastantes casos, como se indica en el apartado correspondiente a los derivados, pudiéndose observar cómo personas vinculadas a las entidades de crédito han aprovechado la actividad de la empresa, saltándose las normas y los controles existentes, para efectuar por cuenta propia operaciones de la compañía con la finalidad de especular o de realizar operaciones secretas para tratar de compensar las pérdidas generadas por inversiones desafortunadas.

A continuación figuran una serie de noticias relativas a presuntas actuaciones delictivas relacionadas con la actividad bancaria, como fraude fiscal y blanqueo de capitales.

Entre las noticias publicadas, destacan por su gran repercusión las relacionadas con la gestión fraudulenta o defectuosa de administradores, que han ocasionado importantes pérdidas, tanto para las propias empresas afectadas como para los depositantes, e, incluso, la desaparición de entidades. Hay que recordar que las últimas crisis bancarias en nuestro país han afectado a más de veinte sociedades con saneamientos en torno a los tres mil millones de euros.

Además, otras actuaciones irregulares de los administradores han ocasionado a las entidades daños considerables, como sanciones o pérdidas de imagen y depositantes, y hacen referencia a temas relacionados con incumplimientos de normas, riesgos excesivos, información privilegiada, etc.

Nota: es un extracto del documento disponible en:

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