lunes, 10 de marzo de 2014
¿Se acerca otro crash?
Por Juan Torres López
Público.es, 10/03/2014.
Mientras que el gobierno español
sigue empeñado en hacernos creer que la economía española levantará cabeza este
año se vuelven a recrudecer los peores pronósticos sobre el futuro inmediato
del sistema financiero y de la economía mundial.
En realidad, no tiene mucho
mérito anticipar que se está gestando un crash mucho peor que el que provocó la
crisis de las hipotecas subprime cuyos coletazos todavía sentimos con
casi toda intensidad.
No puede ocurrir otra cosa cuando
prácticamente no se ha hecho nada para bloquear los factores de riesgo que
ocasionaron esta última crisis y que, por tanto, van a volver a provocar otras
sucesivas, cada vez de mayor envergadura y peligrosidad.
Las principales circunstancias
que permiten augurarlo son las siguientes:
1) El volumen
materialmente impagable que ha alcanzado la deuda pública y privada en todo el
mundo.
Es inevitable que, antes o
después, se produzcan suspensiones de pagos en casos concretos o en serie
y, además, de modo muy desordenado, por dos razones principales. En primer
lugar, porque no existen instituciones ni mecanismos de arbitraje a nivel
mundial que pudieran abordar el problema estableciendo quitas o
reestructuraciones equilibradas. Y, en segundo lugar, porque es imposible que
la deuda acumulada se pueda metabolizar por el sistema, ni siquiera a muy largo
plazo, sin producir un bloqueo fatal de la actividad productiva, dada su
magnitud.
Los conflictos por esta causa
pueden comenzar a darse muy pronto, en el mismo momento en que se produzcan
subidas, que ni siquiera tendrían que ser muy grandes, en los tipos de interés,
bien generalizadas o incluso solo en algunos países. A partir de ahí, muchos
países entrarían en situación de default, al no poder hacer frente a los
pagos de sus obligaciones por deuda y eso arrastraría a los demás sin remedio.
La deuda mundial y la de los
diferentes países se viene duplicando cada siete o diez años más o menos (en
algunos incluso en la mitad de tiempo), lo que indica que no es posible “digerirla”
esperando a que lo haga el crecimiento de la actividad económica y del ingreso,
no solo porque éstos serán siempre globalmente insuficientes sino porque,
además, se concentran cada vez más.
Y las suspensiones de pagos no
vendrán solas sino acompañadas de movimientos de capital muy rápidos y
caóticos, como los que han surgido en las últimas semanas en torno a algunos de
los llamados países emergentes y que llevarán consigo crisis cambiarias y
perturbaciones grandes y graves con efectos inevitables sobre la economía real.
2) La insolvencia
generalizada de la banca internacional que provocará otro estallido del sistema
financiero.
El salvamento de los bancos ha
consistido en permitir que vuelvan a actuar “como si”, es decir, aparentando
que han saneado sus balances gracias a mentiras y trampas contables y a las
ayudas regulatorias que permiten registrar beneficios con independencia de su
verdadera situación patrimonial y, más concretamente, sin contabilizar los
verdaderos quebrantos que han sufrido sus activos.
Gracias a las ayudas
multimillonarias de los bancos centrales y de los gobiernos se ha podido
reciclar una parte de los activos tóxicos que habían contaminado hasta la
parálisis a la inmensa mayoría de las grandes entidades financieras, pero aún queda
una buena parte de ellos en los balances, disimulada gracias a que se siguen
valorando a precios de adquisición como si no hubiera ocurrido nada en estos
últimos años. La prueba es que prácticamente en ningún sitio se ha
recuperado la financiación a la economía.
Y no solo no han desaparecido los
activos tóxicos de los bancos sino que éstos ha aumentado su exposición a los
peligros de los derivados financieros con los que se alimentan un buen número
de burbujas que siguen produciendo beneficios ingentes de la nada a las
entidades financieras. El gigantesco saco sin fondo de donde procederá la
chispa que provoque de nuevo una crisis financiera.
3) La falta de regulación
de las finanzas internacionales que multiplica la inestabilidad y las crisis.
Tampoco se ha hecho nada por
evitar que la especulación y la generación de burbujas se siga generalizando en
la economía internacional, consumiendo recursos y desestabilizando todo lo que
hay a su alrededor. Las tensiones en las bolsas son constantes y están apuntando
a una caída vertiginosa que puede ir acompañado del estalido de las burbujas
que se vienen generando en diversos ámbitos y países.
Además de estos factores que son
de carácter más coyuntural, es decir, que pueden provocar un estallido en
cualquier momento, hay que tener en cuenta otros tres estructurales que crean
un permanente caldo de cultivo para la inestabilidad y las crisis, pues empujan
y dan fuerza a los anteriores.
El primero es la desigualdad
creciente que tiene tres efectos: deteriora la actividad productiva por falta
de recursos, alimenta el ahorro que se dirige a la especulación financiera y
desincentiva la innovación y el equilibrio social que podría llevarnos hacia
modelos productivos más estables y menos dados a la crisis.
El segundo, son los límites
insuperables que impone la naturaleza y el uso que hacemos de los recursos. El
capitalismo podría hacerse más estable, como ocurriera tras la larga época de
crecimiento posterior a la segunda guerra mundial, pero eso solo sería viable
(en el marco del actual sistema de propiedad y bajo el imperativo del lucro) a
costa de intensificar aún más la explotación de la naturaleza y de las fuentes
de energía, lo cual es también ya materialmente imposible sin provocar un
destrozo de consecuencias verdaderamente incalculables.
Finalmente, hay que tener en
cuenta que las crisis que estamos viviendo casi sin cesar en los últimos
doscientos años no son episodios resultantes de fenómenos naturales o de meras
incidencias casuales sino el efecto de una sociedad que se organiza sin
organizarse, que se deja llevar por la ganancia y no planifica, que no respeta
los límites de la naturaleza, que separa la necesidad de las estrategias de
producción, que concibe la propiedad como una frontera, que entroniza el dinero
y lo convierte en el eje alrededor del cual ha de girar la vida y que, así,
está condenada a sufrir recurrentemente el divorcio entre la oferta y la
demanda, entre lo que necesitan los seres humanos y lo que éstos producen con
los recursos.
Y por si todo esto fuese poco no hay que olvidar que
vivimos en una situación política y social extraordinariamente inestable, con
democracias (donde las hay) limitadas y vigiladas, sin gobierno mundial y
sometidos al dictado de los grandes poderes económicos, bajo la amenaza
constante de guerras y en medio de continuos conflictos de baja o media
intensidad. En otros momentos de la historia, las guerras solucionaban
situaciones de deuda impagable o de insuficiencia de demanda y falta de
rentabilidad pero hoy día la magnitud de los problemas que he mencionado es tan
grande que ni una guerra de dimensiones colosales podría solucionarlos.
Nos encontramos al borde del
abismo y lo comprobaremos muy pronto.
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domingo, 9 de marzo de 2014
Los bancos especulan con las divisas, manipulan el mercado cambiario y la tasa Tobin está en el limbo
Por Eric Toussaint
CADTM, 21/02/2014.
Los bancos son los principales
actores en el mercado de divisas. Mantienen una inestabilidad permanente de las
tasas de cambio. Más del 95 % de los intercambios de divisas son de tipo
especulativo. Una ínfima parte de las transacciones cotidianas en divisas
concierne a inversiones, comercio de bienes y servicios ligados a la economía
real, envíos de emigrantes... El volumen cotidiano de las transacciones en el
mercado de divisas estaba en 2013 en alrededor de 5.300 millardos de dólares!
Los bancos que disponen, como los fondos mutuos de inversión, de muy
importantes liquideces, las usan y abusan de ellas empujando a determinadas
monedas a la baja o al alza a fin de obtener ganancias con los diferenciales de
tasas de cambio. Los bancos juegan igualmente de forma determinante con los
derivados de cambio de divisas que pueden provocar pérdidas considerables, sin
contar los perjuicios de la inestabilidad de las monedas para el conjunto de la
sociedad. A partir de mayo de 2013, las monedas de los grandes países llamados
emergentes (India, Brasil, Africa del Sur, Rusia, Turquía, Argentina...) han
sido sometidas a ataques especulativos y han perdido en ciertos casos hasta el
20% de su valor |1|. La tasa de cambio entre el dólar y el euro
es también objeto de la especulación.
En cuarenta años, las
transacciones en el mercado cambiario controlado por algunos grandes bancos se
han multiplicado por 500
El mercado cambiario (mercado de
intercambios de divisas ndt) constituye el compartimento del mercado financiero
global que, al lado del mercado de derivados |2|, ha registrado el mayor crecimiento. Entre
1970 y 2013, el volumen de las transacciones sobre las monedas se ha
multiplicado por más de 500 (pasando de un poco más de 10 millardos a 5.300
millardos de dólares por día). Cuando, en teoría, la función principal de los
mercados cambiarios es facilitar los intercambios comerciales internacionales,
en 2013, el montante de las transacciones ligadas a los intercambios de
mercancías no representaba ni siquiera el 2% del montante de las transacciones
cotidianas en el mercado de cambios.
En 1979, era preciso el
equivalente a 200 jornadas de actividad en los mercados cambiarios para
alcanzar el volumen anual de las exportaciones mundiales. En 2013, 3,5 jornadas
de actividad en los mercados de cambio bastan para alcanzar el volumen anual de
las exportaciones mundiales de mercancías. Esto indica hasta qué punto las
actividades de los mercados financieros están desconectadas de la economía
productiva y del comercio de mercancías.
En 2013, entre solo cuatro bancos
controlaban el 50% del mercado cambiario (Deutsche Bank, 15,2 %; Citigroup,
14,9 %; Barclays, 10,2 %; UBS, 10,1 %). Si se añade la parte de otros seis
bancos (HSBC, JPMorgan, Royal Bank of Scotland, Crédit Suisse, Morgan Stanley,
Bank of America), se alcanza el 80% del mercado |3|. La mitad de los intercambios tiene lugar
solo en el mercado de Londres.
Tras el escándalo del
Libor, el del mercado de cambios
Cuando todavía las autoridades de
control no podían considerar como resuelto el escándalo de la manipulación del
Libor (los tipos de interés a los que los bancos se prestan el dinero), en 2013
estallaba un nuevo escándalo a propósito de la manipulación del mercado
cambiario |4|. Las autoridades de control de los mercados
financieros de los Estados Unidos, Reino Unido, Unión Europea, Hong Kong y
Suiza sospechan que al menos 15 grandes bancos han manipulado conjuntamente las
tasas de cambio, incluyendo el mercado de cambio euro-dólar que, él solo,
representa un volumen cotidiano de 1.300 millardos de dólares. Entre los bancos incriminados están
Barclays, Citigroup, Deutsche Bank, Goldman Sachs, HSBC, JPMorgan, Morgan
Stanley, Royal bank of Scotland, Standard Chartered y UBS. Otros 18 traders |5| habrían sido suspendidos o despedidos en el
marco de este escándalo, del que aún no se entrevén todas sus ramificaciones.
Responsables de las autoridades británicas de control han declarado que la
amplitud de los daños causados por las manipulaciones es al menos igual a la
causada por la manipulación del Libor, que llevó al pago de multas por un
montante de 6 millardos de dólares |6|. El colmo es que dirigentes del Banco de
Inglaterra estarían implicados en la manipulación, igual que lo estuvieron en
el escándalo del Libor. En abril de 2012, traders especializados en el mercado
de cambios habrían informado de sus prácticas a algunos altos responsables del
honorable Banco de Inglaterra que habrían dejado hacer |7|. El dejar hacer, la complicidad, incluso la
colusión entre dirigentes de los bancos y autoridades de control han comenzado
a salir a la luz pública aunque las informaciones lleguen en cuentagotas y
aparecen raramente en las portadas de los grandes medios.
A raíz de este escándalo, varios
fondos de pensiones de los Estados Unidos han emprendido acciones judiciales en
2013-2014 contra 7 bancos (Barclays, Citigroup, Deutsche Bank, HSBC, JPMorgan,
Royal Bank of Scotland y UBS) por las pérdidas sufridas como consecuencia de la
manipulación del mercado cambiario a la que se han dedicado los banqueros. Los
fondos de pensiones estadounidenses consideran que los bancos deberían
entregarles 10 millardos de dólares como indemnización e intereses. Fondos de
pensiones de los Países Bajos (entre ellos el PGGM, que es el más grande) y de
otros países europeos estudian igualmente acciones ante la justicia |8|.
La tasa Tobin está en el
limbo
Hace ya más de cuarenta años,
James Tobin, antiguo consejero económico de John F. Kennedy, proponía poner un
grano de arena en las ruedas de la especulación internacional sobre las
divisas |9|.
A pesar de todos los hermosos discursos de algunos jefes de estado, la plaga de
la especulación sobre las monedas se ha seguido agravando. El lobby de los
banqueros y demás inversores institucionales ha obtenido que ninguna traba
venga a perturbar su actividad destinada a crear beneficios. Sin embargo, desde
la época en que James Tobin hizo su propuesta, hemos visto que el volumen de
las transacciones cotidianas en el mercado de divisas se ha multiplicado por
500...
La decisión de principio tomada
en enero de 2013 |10|
por once gobiernos de la zona euro |11| de imponer una tasa de un milésimo sobre
las transacciones financieras es totalmente insuficiente, no afecta a las
divisas y ni siquiera es seguro que entre rápidamente en vigor. Los bancos
ejercen una fuerte presión para evitar y para limitar aún más su alcance |12|. El gobierno francés muy íntimamente ligado
a los bancos interviene activamente en favor de las demandas del lobby
bancario |13|. No hay solución justa si el tema permanece
en un contexto tan sesgado.
Por ello, ya es más que hora de
frenar el engranaje de la especulación aplicando una verdadera tasa Tobin,
primer paso hacia la prohibición completa de la especulación sobre las monedas.
Notas
|1| Estos ataques especulativos están ligados a
las retiradas masivas de capitales operadas por los inversores institucionales
(bancos, fondos de colocación mutuales, fondos de pensiones privados, hedge
funds,...)
|2| Derivado financiero: Un derivado financiero
o instrumento derivado es un producto financiero cuyo valor se basa en el
precio de otro activo. El activo del que depende toma el nombre de activo
subyacente, por ejemplo el valor de un futuro sobre el oro se basa en el precio
del oro. Los subyacentes utilizados pueden ser muy diferentes, acciones,
índices bursátiles, valores de renta fija, tipos de interés o también materias
primas. http://es.wikipedia.org/wiki/Deriva...
|3| Ver Georges Ugeux, “Après le Libor, le
marché des changes risque-t-il d’imploser ?”, Le Monde, 1/12/2013. http://finance.blog.lemonde.fr/2013... y Financial Times, “Foreign exchange
: The big fix”, 13/11/2013.
|5| Trader: Un trader es una persona o entidad
que compra o vende instrumento financieros (acciones, bonos, materias primas,
derivados, ...), como agente intermediario, especulador, arbitrajista u
operador de cobertura. Un trader puede trabajar por propia cuenta, en un fondo
de inversión, en un banco (banca mayorista, "Corporate & Investment
Banking") o en otra entidad financiera http://es.wikipedia.org/wiki/Trader.
|7| Financial Times, “Bank of England faces forex
probe scrutiny” 8-9 febrero 2014 y “BoE calls in lawyers over forex fix
claims”, 12/02/2014.
|8| Financial Times, “Banks face forex legal
battle. US pension funds seek large damages in class action proceedings”,
10/02/2014. Financial Times, “Banks face fresh forex claims”, 13/02/2014.
|11| Los 11 países implicados son Alemania,
Austria, Bélgica, España, Estonia, Francia, Grecia, Italia, Portugal,
Eslovaquia y Eslovenia.
|13| Ver Collectif de signataires, “Lettre
ouverte européenne à François Hollande : ne cédez pas au lobby des banques !”,
publicada el 12 de febrero de 2014, https://france.attac.org/actus-et-m...
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sábado, 8 de marzo de 2014
La Embajada en Londres crea un club 'secreto' de banqueros españoles
Por Roberto Casado
Expansión.com, 05/03/2014.
El nuevo Foro Financiero nace con
polémica tras la renuncia del catedrático Luis Garicano a ocupar su
presidencia, la ausencia de algunos destacados ejecutivos de la City y la
decisión de mantener sus encuentros con carácter confidencial.
Una de las obsesiones de la
Embajada en Reino Unido durante la crisis de los últimos años ha sido mejorar
la imagen de España entre los inversores y bancos de la City londinense, el
principal centro financiero de Europa. Tanto el actual embajador, Federico Trillo,
como el anterior, Carles Casajuana, han intentado embarcar a los españoles que
trabajan en la City en el proyecto para expandir ese mensaje positivo.
La última iniciativa, promovida
por Trillo junto a la Cámara de Comercio en Gran Bretaña, ha sido la creación
de un foro privado de banqueros para «movilizar la presencia española en
puestos de responsabilidad en empresas y entidades financieras de Londres,
sirviendo de foro de diálogo, de seminario de ideas y de plataforma para una
mejor proyección de la percepción de nuestra economía y de nuestro país en su
conjunto», explican fuentes oficiales. Pero la nueva organización nace con
controversia por la renuncia de algunos invitados a participar y por la
decisión de mantener en secreto las reuniones del foro, convirtiéndolo más en
un club privado que en un centro de discusión abierto, según admiten algunos de
sus miembros.
Luis Garicano, catedrático de la
London School of Economics (LSE), rechazó la propuesta de ser el presidente del
Foro, que finalmente ha sido ocupada por Ahmad Rahnema, profesor de la escuela
de negocios Iese. Trillo pidió inicialmente a Garicano que ocupara la
presidencia del foro para darle un toque de prestigio académico en círculos
británicos.
Pero según fuentes de la City, el
profesor de la LSE y consejero de Liberbank renunció a ese puesto por falta de
independencia política del Foro (hay tres miembros de la Embajada sobre un
total de 25 miembros), por las dudas sobre el nivel final de los participantes
y por la falta de apoyo financiero y técnico para preparar los debates y
análisis del foro.
Otro revés se ha producido
después de que varios de los principales españoles de la City no acudieran a la
cita inaugural, celebrada en la sede del bufete White & Case en Londres el
3 de marzo.
Pese a que esta reunión tuvo como
invitado especial a Antonio Carrascosa, director general del Fondo de
Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob), fue notable la ausencia de
destacados directivos de bancos y fondos de inversión como Manuel Falcó (Citi),
Javier Oficialdegui (UBS), Jesús Olmos (KKR), Emilio Saracho (JP Morgan) y los
antiguos ejecutivos de Santander que ahora están en Lloyds como Juan Colombás y
Antonio Lorenzo.
Aunque algunos banqueros alegaron
problemas de agenda y otros aseguraron desconocer la convocatoria del
encuentro, personas cercanas al denominado Foro Financiero Español afirman que
el nivel final de los participantes ha quedado por debajo de lo pretendido por
Federico Trillo y por la Cámara de Comercio española en Gran Bretaña.
Otra cuestión polémica ha sido la
decisión de los miembros del foro de desarrollar de manera secreta sus
cónclaves, sin utilizar sus conclusiones para hacer lobby ante otros
reguladores y organismos. Algunos componentes abogaron por dar publicidad a los
encuentros para trasladar a la opinión pública y a los inversores la mejora de
la economía española, pero la mayoría pensó que los banqueros perderían
espontaneidad para opinar si no era bajo estrictas reglas de confidencialidad.
Esto distancia al foro español de un órgano similar que tienen los franceses de
la City, que mantiene una amplia actividad pública.
El objetivo del foro, que tuvo un
encuentro preliminar en la Embajada el 30 de enero en el que Trillo arengó a
sus miembros, es organizar reuniones cada dos o tres meses para debatir la
situación de la economía española. En ese acto en la Embajada, Trillo indicó
que el Foro es «privado», pero contará con "el apoyo de la Embajada bajo
el auspicio de la Cámara».
A la reunión del 3 de marzo
acudieron, además de Ahmad Rahnema y el invitado Antonio Carrascosa, varios
directivos españoles que trabajan en Londres como José María Nus (Santander
UK), Ricardo Laiseca (BBVA), Arturo Recio (HSBC), Bárbara Carmona (CaixaBank),
Sergio Gámez (BofA Merrill Lynch), Álvaro Huete (Société Générale), José
Antonio Carretero (Morgan Stanley), Eduardo Barrachina (White & Case), Juan
Carlos Machuca (Uría Menéndez), Javier San Basilio (Mapfre) y Enrique Ibañez
(Apollo Global Management).
En representación de la Embajada
acudieron José Manuel Gutiérrez, consejero de Finanzas, Blanca Sánchez-Robles,
consejera de Empleo, y José Antonio Zamora, director de la Oficina Comercial.
Por la Cámara de Comercio acudieron su presidente, Javier Fernández, y el
secretario general, Igor Urra. Otros miembros del foro que no pudieron acudir a
la reunión son Carlos Franqués (Sabadell) y Antonio García Pascual (Barclays).
En el encuentro, indican fuentes
de los asistentes, Antonio Carrascosa explicó la reciente venta de un 7,5% del
capital de Bankia por parte del Frob. El director del fondo estatal explicó que
la operación da más liquidez en bolsa al valor, haciéndolo más atractivo para
los grandes inversores, pero admitió que todavía hay discusiones sobre la
potencial fecha de venta del resto del capital del Gobierno en el banco. «Puede
ser en tres meses, seis meses, o dos años», dijo.
Durante su viaje a Londres,
Carrascosa también mantuvo otros encuentros con inversores financieros para
explicar la situación de las entidades participadas por el Frob.
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La economía de Rajoy: liquidar empresas, salvar banqueros
Por Juan Torres López
Público.es, 07/03/2014.
Los gobernantes de la derecha
suelen presentarse siempre como grandes defensores de las empresas y del
funcionamiento más eficaz posible de la economía pero hay muchas pruebas que
demuestran lo contrario. Son las políticas económicas que aplican las que
destruyen el tejido empresarial orientado a crear riqueza y empleo, y lo hacen,
casi siempre, en aras de defender a los bancos y al capital financiero en
general.
En estos momentos tenemos una
prueba más de ello con el Decreto Ley de Medidas Urgentes de Refinanciación y
Reestructuración de deuda comercial que previsiblemente será aprobado por el
Consejo de Ministros de hoy viernes.
Dicho Decreto se presenta, como
suele hacer casi siempre este gobierno, como el instrumento necesario para
conseguir un objetivo loable, en este caso ayudar a que gran número de empresas
puedan “retomar la senda de la rentabilidad” facilitando acuerdos de
refinanciación. Pero se oculta que en realidad tiene otras verdaderas
pretensiones. Ahora, y una vez más, hacer un traje a medida a la banca española
a costa, de nuevo, de toda la economía española y del tejido empresarial más en
concreto.
Aunque el Decreto es farragoso y
entra en detalles que serían difíciles de explicar claramente en un artículo
resumido como éste, lo que se propone realmente y sus razones se pueden exponer
breve y lo más claramente posible de la siguiente manera.
El negocio de los bancos es
prestar y en los años anteriores a la crisis hicieron todo lo que estuvo en su
mano para establecer un modelo económico basado en el crédito precisamente para
aumentar como fuese su negocio. La consecuencia fue, como todo el mundo sabe
ya, que prestaron por encima de sus posibilidades y que ahora se encuentran,
como hemos dicho, con una cartera de activos muy deteriorada.
Cuando eso sucede, el equilibrio
patrimonial de los bancos se resiente y si se quiere que la contabilidad lo
refleje fielmente se debería corregir el valor contable de esos activos,
disminuyéndolo en la misma medida de la pérdida que esté suponiendo el fallido
que se produzca. O, como procedimiento alternativo, generar “provisiones” (es
decir, algo así como unos fondos que se “guardan” en previsión de que ocurra
algo, como en este caso que no se llegue a cobrar el crédito) a medida que se
vaya percibiendo la morosidad o la mayor probabilidad de no cobro.
Sin embargo, los bancos son muy
reacios a actuar de ese modo, es decir, a minusvalorar sus activos o a establecer
provisiones realistas puesto que eso disminuye su rentabilidad, dado que, en el
primer caso, los hace menos solventes, o porque inmoviliza fondos cuantiosos,
cuando se dotan provisiones.
La banca ha presionado desde que
estalló la crisis para que no se le obligase a provisionar todos los fondos que
hubieran sido necesarios ante el descalabro patrimonial que sufrió. Y también
para que la Unión Europea cambiase la normativa contable y le permitiera
valorar sus activos a precio de adquisición en lugar de mercado (es decir, para
que no tuviera que reflejar la pérdida de valor que han ido sufriendo), lo que
claramente supone una falsedad flagrante, gracias a la cual los bancos pueden
presentar balances más saneados cuando en realidad están todos quebrados.
Pues bien, lo que se busca
verdaderamente con el Decreto que hoy aprueba el gobierno, que como he dicho se
justifica como una medida para ayudar a las empresas, es dar una vuelta de
tuerca más y proporcionar a la banca un nuevo colchón permitiéndole que haga
desaparecer de sus balances la basura que representan miles de créditos de
dudoso o imposible cobro resultado de su irresponsabilidad y mala gestión en
los últimos años.
Así, el Decreto establece que las
empresas en dificultades por tener créditos con los bancos estarán obligas a
llegar a acuerdos de financiación con sus acreedores (los bancos) en virtud de
los cuales las deudas que tengan con ellos pasarán a ser inversiones de éstos
en el capital de las empresas.
La operación es perfecta. Al
transformar los activos podridos en inversión en el capital de las empresas
deudoras, pasan de ser sus acreedores con pocas expectativas de cobrar a ser
sus dueños. Y así matan varios pájaros de un tiro.
Por un lado, en lugar de la
posibilidad de perderlo todo si la empresa deudora entra en concurso de
acreedores, se convierten en sus propietarios. Y además lo consiguen sin
demasiado riesgo, porque el Decreto establece que si la empresa entrase más
adelante en concurso, el banco dejaría de nuevo de ser inversor para pasar a
ser otra vez acreedor y así poder ponerse en la cola para cobrar.
Por otro lado, al hacer eso, los
créditos morosos que los bancos tenían antes en su balance (y por los que
tenían que establecer costosas provisiones) o aumentar su capital, desparecen,
porque ahora ya no son deudas de improbable o imposible cobro sino inversiones.
Así podrán aparecer como entidades saneadas en las pruebas de stress y seguir
dando beneficios a pesar de que materialmente están igual de quebrados que
antes.
Se podría decir que con este
procedimiento se ayuda a las empresas porque se les permite que lo que antes
eran deudas que tenían contraídas con los bancos se conviertan ahora en su
propio capital. Pero eso es solo una mejora aparente por varias razones.
En primer lugar, porque la
existencia futura y la rentabilidad de la empresa no van a depender solo de
tener más capital (y menos cuando éste es en cierta medida ficticio, como
ocurre con la operación que el gobierno contempla el Decreto a propuesta de los
bancos) sino mejores expectativas y posición en el mercado, algo que no depende
solo de que la empresa sea ahora controlada por un banco o por un fondo
especulativo. La historia reciente demuestra que la lógica de rentabilización
del capital financiero es muy diferente de la del capital productivo. Por eso
es fácil deducir que lo que producirá esta medida, en el mejor de los casos, es
una dependencia mucho mayor de las empresas participadas de la estrategia
global de los bancos y, en el peor, su liquidación o gestión para aumentar su
valor. ¿Alguien cree que los fondos buitre que con toda seguridad van a estar
detrás de este tipo de operaciones van a ser los que de verdad estarán
interesados en recuperar seriamente a las empresas españolas en dificultades
para que de nuevo se dispongan a crear riqueza y empleo? ¿No es más razonable y
realista pensar que su estrategia será aumentar simplemente su valor de mercado
para liquidarlas más adelante, que es lo que generalmente suelen hacer en su
práctica diaria?
La realidad es que hay tantas
empresas españolas con dificultades, en primer lugar, porque los bancos
llevaron a cabo muy mal su política de financiación. Y, en segundo lugar,
porque la crisis creada por los bancos las ha dejado sin demanda y sin mercado.
Por eso, lo que necesitan las empresas no es que bancos o fondos especulativos
pasen ahora a ser sus dueños, porque eso con toda seguridad no se traducirá
mejor actividad productiva. Lo que requieren es financiación más barata y sin
condiciones que impliquen dejar que sus gestores dejen de serlo y más ingresos
en la economía para que tengan demanda. Y lo que hace el gobierno es justamente
lo contrario de lo que habría que hacer pues se limita a poner en marcha un
mecanismo para que los bancos (que las han llevado a la ruina) sean ahora las
que las gestionen para rentabilizar la deuda que tenían con ellos.
La banca, como siempre, va a
ganar de nuevo a costa de toda la economía y de las empresas en particular pero
no por casualidad sino gracias a la ayuda de un gobierno que, para colmo, se
llena permanentemente la boca con palabras de apoyo a las empresas.
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viernes, 7 de marzo de 2014
¿Algún banquero será juzgado y castigado?
Por Carlos Huerga
Público.es, 06/03/2014.
En octubre del año pasado, un
grupo de personas afectadas, apoyadas por la PAH, pusieron una
denuncia contra la Unidad de Créditos Inmobiliarios (UCI),
participada por el Banco Santander y el BNP Paribás, en un 50% cada uno. Les
acusaban de estafa continuada a través de la comercialización sistemática de
productos financieros tóxicos con sus hipotecas basura o “subprime”. También
por presuntos delitos contra el consumidor, contra el orden socioeconómico y
asociación ilícita en concurso con organización criminal.
Quizás haya gente que se pregunta
por la necesidad de llevar a cabo estas denuncias. Con explicar que detrás de
cada desahucio hipotecario hay un banco, no se explica el problema en toda su
magnitud. Uno de los grandes problemas es que la banca en este país ha
organizado una gran estafa.
¿Por qué?
Durante los años del auge
económico, la banca ha podido hacer todo lo que ha querido gracias, entre otras
cosas, a la liberalización del crédito. Se daban hipotecas sin importar
su cantidad, a cuántos años y, lo más importante: si las personas a las que se
les concedían podrían pagarlas.
De repente llegó la crisis, el
paro aumentó y la gente no pudo pagar sus hipotecas. Los juzgados comenzaron a
desahuciar familias, condenándolas a una deuda de por vida. La banca comenzó a
acumular un stock de vivienda que se estaba devaluando y a entrar en quiebra
por no ser capaz de quitárselo de encima. Para evitarlo, se las compramos con
dinero público (SAREB) o directamente les rescatamos (NovaCaixaGalicia, CAM,
Bankia, etc).
Como remate a esta situación,
vendemos por 1.000 millones de € los bancos que hemos comprado por 9.000 (caso de
NovaCaixaGalicia) o vendemos las viviendas que hemos comprado con la
SAREB a Fondos Buitres a precio de saldo.
Hasta aquí, nada nuevo.
En todo este proceso, ¿Qué les ha
pasado a los responsables de esta estafa?, ¿Se ha protegido de alguna manera a
las familias desahuciadas? y ¿Dónde se han quedado los intereses públicos? Nada
se ha hecho sobre estos tres interrogantes.
La organización de las personas
afectadas es importante tanto para la paralización de los desahucios, como para
llevar a cabo estas denuncias en las que se señale a los culpables de esta
estafa, se les juzgue y se les castigue.
Hoy, cerca de 40 personad
afectadas se suman a
esa denuncia contra UCI, y otras 40 hacen lo mismo contra Credifimo,
participada en un 100% por CaixaBank, por considerarla culpable de los mismos
delitos.
Gracias a iniciativas como esta,
está más cercano el día en que personas como Emilio Botín tendrán que sentarse
en un banquillo para ser juzgadas; se habiliten mecanismos que garanticen el
acceso a la vivienda y los recursos públicos no se utilicen para beneficiar a
unos pocos.
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jueves, 6 de marzo de 2014
La PAH amplía su demanda por estafa hipotecaria contra los bancos Santander y BNP
Público.es, 05/03/2014.
La Plataforma de Afectados por la
Hipoteca ampliará este jueves la demanda ante la Audiencia Nacional contra la
financiera Unión de Créditos Inmobiliarios (UCI), participada al 50% por los
bancos Santander y BNP Paribas e incluirán también a la entidad Credifimo,
de Caixabank.
La PAH acusa a estas entidades y
a sus máximos responsables -entre ellos Emilio Botín, Ana Patricia Botín y
Alfredo Sáenz- de presuntos delitos de estafa continuada a
través de la comercialización sistemática de productos financieros tóxicos: las
hipotecas basura o subprime. También por presuntos delitos contra el
consumidor, contra el orden socioeconómico y asociación ilícita en concurso
con organización criminal, explica la plataforma en nota de prensa.
A las decenas de familias que se
adhirieron a la primera demanda en octubre de 2013 contra UCI, se suman otras
40, mientras que contra Credifimo se querellan otras cuarenta, por lo que el
número total de personas denunciantes superará los cien.
Según explican los demandantes,
tienen indicios de que el grupo Santander y BNP Paribás concedieron créditos
para vivienda con condiciones que "hacían previsible el impago de un
elevado número" de préstamos sin advertir del riesgo que corrían los
firmantes. "El objetivo de esta comercialización con gestión temeraria del
riesgo es el ánimo de lucro y la posterior venta de los préstamos a inversores
internacionales", lo que conoce como titulización,
explican. Una operación que permitía a las entidades dejar esos préstamos fuera
de sus balances y poder así conseguir nueva financiación para seguir
concediendo hipotecas. Credifimo también habría actuado de
manera similar, extendiendo los créditos a viviendas de protección oficial por
encima de su valor real, apunta la PAH.
Por ello, este jueves registrarán
la ampliación en la Audiencia Nacional para exigir que se abra una investigación
judicial sobre estos hechos con protección específica a los
denunciantes, la reparación del daño causado y la depuración de
responsabilidades de quienes diseñaron y ordenaron la puesta en práctica del
sistema de comercialización de productos tóxicos.
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miércoles, 5 de marzo de 2014
Las consecuencias negativas del crecimiento del sector financiero
Por Vicenç Navarro
Público.es, 05/02/2012.
La característica del capitalismo
actual es la enorme extensión del sector financiero, que de una manera
creciente se expande e incluso sustituye su función de provisión de crédito a
las empresas y a las personas por una actividad meramente especulativa sin
relación alguna con el mundo de la producción de bienes y servicios. Es esta
actividad especulativa la que ha determinado la enorme crisis financiera que
todavía estamos viviendo.
El excelente libro de Costas
Lapavitsas Profiting Without Producing: How Finance Exploits Us All,
Verso, 2013, detalla esta expansión, aunque no resalta bien el papel que el
conflicto capital-trabajo ha tenido en el crecimiento de este sector
financiero. Como he indicado en varias ocasiones, la reducción de las rentas
del trabajo en el mundo capitalista avanzado, como consecuencia de la
aplicación de las políticas neoliberales, iniciadas masivamente por la
Administración Reagan en EEUU y por Thatcher en el Reino Unido, y seguidas por
Schröder y Blair en la UE, determinó un descenso de la capacidad adquisitiva de
la población que se intentó suplir con un aumento del crédito, produciéndose
una gran expansión del sector financiero. Esta disminución de las rentas del
trabajo creó un problema en la demanda que afectó a la economía productiva,
disminuyendo su rentabilidad. De ahí que las inversiones financieras en la
economía se desplazaran del sector productivo al sector especulativo,
generándose las burbujas que, al explotar, causaban el peligro de colapso del
sector financiero, siempre salvado por la intervención del Estado. De nuevo, el
caso más claro de esto último fue el rescate internacional del sector bancario
(ver mi artículo “Capital-Trabajo: el origen de la crisis actual”, Le Monde
Diplomatique, julio 2013).
Pero este sector financiero, en
su búsqueda de alternativas donde conseguir mayores beneficios, está penetrando
masivamente en lo que se llama el salario colectivo, es decir, el Estado del
Bienestar. El ataque frontal que estamos viendo a la Europa Social es el
intento de privatizarlo, tanto las pensiones como la sanidad, entre otras
transferencias y servicios públicos del Estado del Bienestar, a fin de
encontrar más y más oportunidades para obtener elevados beneficios. De nuevo,
estamos viendo como la banca, las compañías de seguros, los hedge funds y las
asociaciones de capital riesgo están entrando masivamente no solo en las
pensiones, sino también en los servicios públicos como la sanidad. Las
presiones por parte de la Troika (el Banco Central Europeo, la Comisión Europea
y el Fondo Monetario Internacional) para que bajen los salarios (lo que fuerza
a un endeudamiento de la población) y para que se privaticen las pensiones y la
sanidad son componentes fundamentales de las políticas de austeridad. Este
ataque del capital financiero al Estado del Bienestar, que está ya muy avanzado
en Europa, cuenta con la alianza del capital productivo, al conseguir aquellas
medidas debilitar al mundo del trabajo, objetivo de este capital.
Me alegra encontrar en el libro
de Costas Lapavitsas esta dimensión del capital financiero que, como he
indicado en otros trabajos, es de una enorme importancia para explicar el
ataque frontal a la Europa social, ataque liderado sobre todo por el Banco
Central Europeo. Costas Lapavitsas hace un excelente trabajo relacionando el
capital financiero con el industrial y el de servicios, acentuando la relación
entre ellos, con una reciente simbiosis entre ellos. Así, las grandes empresas
industriales no solo se autofinancian, sino que ofrecen crédito a sus clientes.
Véase la venta de coches como ejemplo. La gran mayoría de empresas que venden
coches, ofrecen también el crédito para comprarlos. Este sector financiero
dentro de las empresas de capital productivo ha crecido enormemente. De esta
manera, el capital industrial se convierte también en capital financiero,
expandiéndose en las mismas áreas especulativas. En realidad, los beneficios
del capital derivan cada vez más de las actividades financieras del gran
capital. De esta manera, el capitalismo pasa a estar dominado por los gestores
del capital financiero, que mantienen una enorme influencia política y
mediática en los países. Ello explica el rescate de la banca, realizado siempre
en términos favorables con el apoyo de las agencias reguladoras públicas, y con
la financiación a cargo de los Estados. Y ello ocurre a pesar de que la
solución del problema de la falta de crédito es muy fácil de ver, incluyendo la
nacionalización de la banca, que puede incluir formas de propiedad colectiva y
cooperativa además de otras formas de nacionalización. Con la cantidad de
dinero que se ha dado a la banca podrían haberse establecido agencias públicas
de crédito que habrían ya resuelto la crisis actual.
Por otra parte, la necesaria
reducción del sector financiero y la eliminación de su actividad especulativa
requieren un aumento de las rentas del trabajo a costa de la reducción de las
rentas del capital, así como una eliminación y reversión de las privatizaciones
del Estado del Bienestar. Que la solución pasa por estas políticas alternativas
es fácil de mostrar. Lo que ocurre es que el poder del capital es enorme, la
democracia –por lo tanto– es muy deficitaria, y la situación no se resuelve.
Así de claro. Aunque todo esto, usted lector, no lo leerá o verá en los mayores
medios de difusión.
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martes, 4 de marzo de 2014
Blesa en Wall Street
Por David Torres
Público.es, 04/02/2014.
Blesa acudió ayer a la Audiencia
Nacional para hacer un remake de Wall Street,
aquel excitante thriller financiero donde Michael Douglas
iniciaba a un imberbe Charlie Sheen en los misterios sacrosantos de la bolsa.
Fue una lástima que para la segunda parte Oliver Stone insistiera otra vez con
Michael Douglas como mago negro de las finanzas: por mucha gomina que se unte y
muchas canas que se plante encima, el hijo de Espartaco no acaba de encajar en
el papel de Blesa.
No estoy muy seguro, puede que me
durmiera después de que matasen a Kennedy, pero creo que la diferencia entre
las dos versiones de Wall Street es que en la primera Gordon
Gekko acaba en el trullo y en la segunda recupera su imperio y se descojona del
mundo entero. Es decir, que una pertenece más bien al género de la
ciencia-ficción y la otra está rodada en España. Mientras se atusaba su zona
gris, Blesa dijo ayer muy serio que los jubilados y pensionistas no pueden
considerarse ignorantes financieros y en la sala lo único que faltaba era
Oliver Stone gritando “¡Corten!”.
Lo dijo sólo un poco antes o un
poco después de que Gerardo Díaz Ferrán, ex jefazo de la patronal y empresario
de fogueo, afirmara que él no tenía la menor idea de lo que era una preferente.
El hombre que jamás habría volado en su propia compañía expresó su ignorancia
acerca de un producto financiero de alto riesgo que, según el eminente
banquero, cualquier pobre pensionista podía descifrar con los ojos cerrados. De
hecho, los firmaban con los ojos cerrados. De repente, a los miles y miles de
ancianos estafados con las preferentes del señor Blesa se les puso la cara de
Charlie Sheen, aunque sin la cocaína, sin la limusina, sin el tupé y sin la
rubia de piernas infinitas. En Caja Madrid no había tanto presupuesto y se
conformaban con regalarles un juego de cacerolas o un viaje de fin de semana en
un autobús del Imserso.
El juez no vio conveniente
indicarle a Blesa que revelara a todos, puesto que es tan sencillo, el
mecanismo de las preferentes. Incluso, ya de paso, podía haberle pedido que le
descifrara un recibo de la luz. Hay que entender que el juez, visto cómo ha
acabado su antecesor, bastante tiene con conservar el cargo. A la salida, el
coche que escoltaba a Blesa corrió a toda mecha en dirección prohibida, como en
él es habitual, sin que a la policía le diera tiempo a tomar la matrícula
porque estaba muy ocupada evitando la avalancha de autógrafos. Disfrazados de
Charlie Sheen, los preferentistas estafados le arrojaron globos con agua, por
si tenía sed tras la declaración, y zarandearon un poco el coche, a ver si lo
llevaban a hombros hasta la Almudena. Pero por mucho que corrió, a Blesa no le
dio tiempo a llegar al Teatro Dolby para recoger la estauilla al mejor montaje.
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lunes, 3 de marzo de 2014
Blesa y Díaz Ferrán declaran en la Audiencia Nacional por idear las preferentes de Caja Madrid
Público.es, 03/03/2014.
El expresidente de Caja Madrid
Miguel Blesa y el de la patronal CEOE Gerardo Díaz Ferrán declararán hoy,
lunes, ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu por idear las
participaciones preferentes que comercializaron las entidades que se integraron
en Bankia, entre ellas la caja madrileña y Bancaja.
Andreu, que tomará declaración
esta semana a 15 exconsejeros de las dos cajas, abrió una pieza separada
de la causa en la que investiga la fusión y salida a Bolsa de Bankia después de
que la Sección Tercera de la Sala de lo Penal le ordenara en diciembre pasado
investigar si las cúpulas de las entidades "utilizaron la emisión de
participaciones preferentes como una manera de captar activos y
disfrazar la situación de insolvencia" en que se encontraban.
Además de Blesa y Díaz Ferrán,
que prestarán declaración como querellados mientras grupos de preferentistas se
concentran en las inmediaciones de la Audiencia Nacional, el titular del
Juzgado Central de Instrucción número 4 interrogará este lunes al afiliado del
sindicato UGT Gonzalo Martín Pascual.
El martes comparecerán el
exsecretario de Estado de Hacienda José Manuel Fernández Norniella (PP); el
expresidente de la Asamblea de Madrid Jesús Pedroche (PP); el exalcalde de
Móstoles José María Arteta (PSOE) y el exdirigente de CCOO Rodolfo Benito.
El miércoles será el turno de los
responsables de los folletos de las emisiones de participaciones preferentes
de Caja Madrid, Fernando Cuesta y Carlos Contreras; y el exdirector de
Cumplimiento Normativo de la entidad Manuel Fernández Navarro.
Responsables de los folletos
Al día siguiente comparecerán el
responsable del folleto de Caja Madrid Finance Preferred S.A., Carlos
Stilianopoulos; y José Luis Sánchez Blázquez y Álvaro Canosa Castillo, cuyas
firmas aparecían en la emisión de preferentes que la caja madrileña realizó en
el año 2009.
Los dos últimos imputados que
declararán ante el juez también firmaron los folletos de emisión de
preferentes. Se trata del exconsejero delegado del Banco de Valencia y
representante de Bancaja Eurocapital Finance Aurelio Izquierdo; y de José
Fernando García en el caso de Bancaja.
En varios autos dictados en
diciembre, los magistrados Alfonso Guevara, Guillermo Ruiz Polanco y Antonio
Díaz Delgado acotaban la investigación a los directivos de las siete
cajas que formaron Bankia y rechazaban la imputación de los directores
de sucursales empleados que comercializaron las preferentes o llevaron a cabo
el case de operaciones.
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domingo, 2 de marzo de 2014
La banca se sigue financiando con comisiones ilegales
El Diario.es,
01/03/2014.
Participaciones preferentes, swaps
hipotecarios o inversores atrapados en fondos inmobiliarios son algunos de
los escándalos más sonados de la banca. Pero no los únicos. Día a día, las
entidades obtienen beneficios procedentes de prácticas que están fuera de la
legalidad.
Según miembros de la asociación
Attac, de los 18.417 millones de euros de ingresos procedentes de comisiones
obtenidos por la gran banca en 2013, se estima que entre 6.000 y 8.000 millones
corresponden a recargos que no deberían haberse realizado. Es decir, entre un
33% y un 44% del total.
La normativa que regula el cobro
de comisiones está recogida en la EHA/2899,
de 28 de octubre de 2011, orden de “transparencia y protección del cliente de
servicios bancarios”. Respecto a las comisiones, esta ley recoge que sólo
podrán ser percibidas “por servicios solicitados en firme o aceptados
expresamente por un cliente, y siempre que respondan a servicios efectivamente prestados
o gastos habidos"; además, "serán las que se fijen libremente entre
dichas entidades y los clientes”.
Vicente Gutiérrez, extrabajador
de banca durante 30 años y autor del libro Comisiones
bancarias ilegales, asegura que, aunque los contratos de los
bancos incluyan comisiones de todo tipo, no excluye que algunas de ellas estén
fuera de la legalidad.
La Asociación Española de Banca (AEB) se defiende diciendo que las tasas de los
bancos españoles “se ajustan a la legalidad vigente”. Asimismo, reconoce que
los bancos revisan constantemente su oferta de productos “a fin de mejorar el
servicio a sus clientes, en un entorno altamente competitivo”. Por último,
admite que puedan existir sentencias “en contra de determinadas comisiones que
aplican entidades concretas”, pero rechaza generalizar que ese tipo de
comisiones sean ilegales en el conjunto del sector.
Sin embargo, Gutiérrez afirma que
la práctica está tan extendida que hasta la banca autodenominada como “banca
responsable, trasparente y sostenible”, y cuyo máximo exponente es Triodos
Bank, carga a sus clientes cobros fuera de los márgenes legales.
Con todo, desde la entidad se
asegura que sólo cargan “comisiones o gastos por servicios no aceptados o
solicitados en firme por el cliente, o que respondan a un servicio
efectivamente prestado”. Tampoco cobra “dos o más veces por el mismo concepto”;
además, la entidad “facilita gratuitamente toda la información relativa a las
comisiones, tanto en la página web como en todas sus oficinas”. Y finalmente,
desvela que “no ha sufrido ninguna reclamación ante el servicio de
reclamaciones del Banco de España relacionada con el cobro indebido o ilegal de
comisiones”.
Entre las comisiones que la banca
carga de forma indebida, Gutiérrez apunta dos muy usuales, a la vez que
polémicas, en los tiempos que corren: la comunicación de posiciones deudoras y
la comisión por descubierto o por retraso en el pago de cuotas hipotecarias.
En el primero de los casos, suele
ser un importe fijo de unos 30 euros y la segunda ronda el 4%, con una cantidad
mínima de unos 15 euros. La filosofía que rodea la ilegalidad de la
comunicación de posiciones deudoras es que no se realiza como debería. La
notificación debería ser fehaciente –por ejemplo, con un burofax–, y fidedigna,
por el coste que supone ese trámite, que normalmente es inferior al que
recargan las entidades.
En el segundo y tercero de los
casos, se trata de un cobro que no responde a un servicio prestado, y además es
doble, ya que el banco en cuestión ya aplica intereses por descubierto –que
generalmente ascienden al límite legal, el 10%– y por demora en los pagos.
Tampoco se ajustan a derecho las
penalizaciones abusivas a las retiradas anticipadas de efectivo en los
depósitos a plazo fijo. Según Gutiérrez, la banca sólo puede penalizar este
servicio solicitado por el cliente en el apartado de tipos de interés con los
que remunera la cuenta, nunca sobre los ahorros del cliente.
Una comisión más que los bancos
cobran de forma ilegal son las devoluciones de recibos –por ejemplo, los que
emite una comunidad de vecinos y que uno de sus miembros devuelve de forma que
queda impagado– y de cheques.
Gutiérrez explica que, una vez
más, el cliente se enfrenta a un cobro doble. “Cuando una empresa o comunidad
de vecinos, etcétera, da la orden al banco para emitir y cobrar un recibo, debe
pagar un canon a la entidad por la gestión del servicio. Esta comisión es
totalmente legal. Pero ese recibo puede cobrarse o no. En todo caso, la
comisión de la gestión ya está pagada y no debería cobrarse ninguna más”,
asegura el exbanquero.
Desde Facua
alertan de otra práctica bancaria fuera de la legalidad: el cobro de comisiones
al realizar ingresos en una cuenta en la que el depositante no es el titular.
La asociación de consumidores explica que este servicio de caja ya está
remunerado a través de la comisión de mantenimiento de cuenta; por lo tanto,
los cobros individuales son improcedentes.
En Adicae hacen referencia a una práctica
ilegal en el servicio de tarjetas: hay entidades que cobran una comisión por
inactividad con este medio de pago. Evidentemente, al no tratarse de un
servicio solicitado explícitamente por el cliente, no debe cobrarse. Además, se
trata de una duplicidad de comisiones, puesto que la entidad ya recibe la
correspondiente tarifa por el mantenimiento de la tarjeta. Y también alertan de
la ilegalidad del cobro de comisiones de mantenimiento en las cuentas
corrientes vinculadas, por obligación, a una hipoteca. De nuevo, no es un
servicio solicitado por el cliente, sino impuesto por el banco.
Tampoco se ajusta a la normativa
vigente, según Adicae, la aplicación que muchas entidades realizan del artículo
317 del Código de Comercio. Esta normativa dice que “los intereses vencidos y
no pagados no devengarán intereses. Los contratantes, sin embargo, podrán
capitalizar los intereses líquidos y no satisfechos que, como aumento del
capital, devengarán nuevos réditos”. Este artículo implica que la
capitalización de los intereses no abonados de un préstamo –es decir, sumar
esta cantidad al monto total del préstamo– debe ser pactada. En consecuencia,
el cobro de intereses de forma unilateral por parte de la entidad es
improcedente.
Ante situaciones como esta, los
expertos aconsejan reclamar. Pero ¿cómo? Muchas veces la burocracia que
conlleva la redacción de una queja aleja a los usuarios de ejercer sus derechos
como consumidores. Aunque no por dificultosa debe ser rechazada.
Vicente Gutiérrez aconseja, en
primer lugar, solicitar una reunión con el director de la sucursal y exponerle
el problema. Para este encuentro es recomendable estar al tanto de la
legislación vigente para hacer valer los derechos como consumidor. Si esta
reunión resulta infructuosa, el damnificado ha de solicitar el número de
teléfono de “atención al cliente” de la entidad en cuestión, donde se expondrá
el problema.
Si, con todo, el conflicto sigue
sin resolución, el ahorrador deberá solicitar en “atención al cliente” el
número de teléfono del “defensor del cliente” del banco. Imaginemos que, puestos
en lo peor, la entidad sigue sin resolver el caso. Gutiérrez aconseja,
entonces, acudir a la justicia.
“Ningún banco quiere verse las
caras con un cliente en el Tribunal Supremo porque saben que sus prácticas son
ilegales. Tener una sentencia en contra a este nivel supone contar con
jurisprudencia en contra, lo que daña gravemente sus intereses”, sentencia
Gutiérrez.
Disponible en:
sábado, 1 de marzo de 2014
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