miércoles, 28 de junio de 2017
Podemos pide que la fusión de Bankia y BMN sirva para crear "una auténtica banca pública"
Público.es,
28/06/2017.
Podemos ha criticado la fusión de Bankia y BMN por los
objetivos con los que, denuncian, tiene lugar, y ha reiterado su defensa de que
ambas entidades se mantengan bajo la titularidad pública con el fin de
desarrollar "una auténtica banca pública".
En un comunicado emitido por Secretaría de Economía de la
formación morada que dirige Nacho Álvarez, Podemos subraya que la operación
supone la pérdida de más de 1.100 millones de dinero público por el deterioro
en la valoración de los activos de BMN.
Asimismo, lamenta que el criterio que ha predominado en la
operación sea el de "realizar la fusión para privatizar Bankia lo antes
posible" y remarca que la venta de la entidad fusionada "supondría
una vuelta de tuerca en el proceso de privatización".
Para Podemos, la privatización de estas entidades "no
sólo supondrá consolidar la socialización de las pérdidas que se ha producido
durante la crisis financiera" sino también, subrayan, "una renuncia
explícita a desarrollar un sistema financiero público".
La formación morada considera "fundamental" la
creación y desarrollo de una Banca Pública y pide el mantenimiento de las
plantillas y la red de oficinas de ambas oficinas, así como desarrollar unos
servicios financieros de titularidad estatal para "acometer retos
ineludibles para nuestra economía".
Así, aseguran que esto permitiría garantizar la canalización
del crédito hacia los sectores y actividades fundamentales para la
transformación del modelo productivo, facilitaría al acceso al mismo en unas
condiciones favorables a las pequeñas y medianas empresas, evitaría la
exclusión de familias en el entorno rural y reforzaría los mecanismos de
control y regulación sobre la orientación sectorial y el volumen de crédito, lo
que evitaría nuevas burbujas inmobiliarias y financieras.
Disponible en:
martes, 27 de junio de 2017
Bankia y BMN acuerdan formalmente su fusión para crear el cuarto banco español
Público.es,
27/06/2017.
Los consejos de administración de Bankia y Banco Mare
Nostrum (BMN) han aprobado su proyecto de fusión, de modo que la primera
absorbe a segunda, según han informado este martes ambos bancos a la Comisión
Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Ambas entidades, que formarán el cuarto
mayor banco español por activos, están controlados por el Estado, a través del
Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), el fondo estatal de rescate
bancario.
Se trata de un nuevo paso en el saneamiento del sector financiero,
con el objetivo de minimizar el importe perdido en las ayudas públicas a estas
dos entidades, que ascendieron a unos 24.000 millones de euros (el grupo
BFA-Bankia ha recibido 22.424 millones, mientras que BMN adeuda al Estado 1.645
millones).
Será una de las pocas operaciones en la que el Estado podrá
recuperar parte de los fondos utilizados en el rescate a la banca. Un informe
reciente del Banco de España situó el importe de las ayudas no recuperables al
sector en más de 60.600 millones de euros.
Precisamente, el FROB dio en marzo luz verde a la fusión de
las dos entidades nacionalizadas al considerarla como la mejor forma de
recuperar el dinero de los contribuyentes, después de un intento fallido de
subastar BMN y ante la imposibilidad de sacarla a bolsa a un precio razonable.
Bankia, presidida por José Ignacio Goirigolzarri, nació en
diciembre de 2010 de la unión de varias cajas de ahorros: Caja Madrid, Bancaja,
Caja Insular de Canarias, Caja de Ávila, Caixa Laietana, Caja Segovia y Caja
Rioja. Fue nacionalizada en mayo de 2012. Cuenta con 1.800 oficinas y 13.000
empleados y obtuvo un beneficio neto atribuido de 804 millones de euros en
2016, un 22,7 % menos que un año antes.
El Banco Mare Nostrum (BMN), presidido por Carlos Egea, lo formaron también en diciembre de 2010 Caja
Murcia, Caixa Penedès (cuyos activos y red se traspasaron luego a Banco
Sabadell), Caja Granada y la balear Sa Nostra. Está controlada por el FROB
desde diciembre de 2012. Cuenta con 650 oficinas y 4.300 empleados, y volvió a
los números rojos en 2016, al perder 39 millones de euros.
El consejero delegado de Bankia, José Sevilla, en un
encuentro con analistas, ha asegurado que la entidad tiene previsto completar
en la primera mitad de 2018 la integración de BMN.
BMN, valorado en 825
millones
La relación de canje aprobada por los consejos de ambas
entidades será de una acción ordinaria de Bankia por cada 7,82987 acciones
ordinarias de BMN. Así, Bankia absorberá a BMN mediante la entrega a sus
accionistas de 205,6 millones de acciones nuevas, lo que supone valorar al
banco absorbido en 825 millones de euros (está por debajo de los 1.061 millones
de euros que se habían barajado en la única muestra de interés -no vinculante-
que hubo en una subasta fallida para adjudicar la entidad a principios de año.)
Tras la operación, el FROB (que tiene un 66% de Bankia y un
65% de BMN) controlará un 66,6% de la nueva entidad fusionada. El resto de accionistas
de BMN pasarán a tener un 6,7 % del capital de Bankia.
Está previsto que el cierre de la operación se produzca en
diciembre de este año, según dijo Bankia, en línea con lo previsto
anteriormente. Previamente, está previsto que este proyecto de fusión sea
sometido en septiembre a las respectivas juntas generales de accionistas de BMN
y Bankia para su aprobación.
La operación es positiva desde el primer año, según dijo
Bankia en una presentación a la CNMV, y aportará 245 millones a su beneficio
neto, incrementando el beneficio por acción en un 16% desde el año 2020.
La fusión permitirá alcanzar unas sinergias de 155 millones
de euros a partir del tercer año, equivalentes al 40% de la actual base de
costes de BMN, si bien se espera conseguir ya en el segundo año la práctica
totalidad de ellas, 149 millones de euros. Los saneamientos adicionales por 700
millones de euros en la cartera de créditos y adjudicados de BMN permiten que
las coberturas de Bankia se mantengan tras la operación en sus estándares
actuales.
En términos de solvencia, tras la integración Bankia prevé
un core capital fully loaded del 12% en diciembre de 2017, frente al 11,5% a
marzo, mientras que espera que la rentabilidad mejore en 120 puntos básicos
medida en ROTE (rentabilidad sobre el capital tangible).
La fusión generará unos costes de reestructuración de unos
334 millones antes de impuestos, según la información remitida por el banco de
José Ignacio Goirigolzarri a la CNMV, aunque no ha precisado cómo se
materializarán estos costes.
El banco realizará saneamientos por 1.000 millones, de los
que 500 millones corresponderán a
provisiones de créditos, 200 millones a
provisiones de adjudicados y 300 millones
a otros ajustes. Además, la fusión implicará una reducción de los gastos
antes de impuestos por sinergias de unos 155 millones de euros para el tercer
año, es decir, en 2020, dado que la transacción se cerrará en diciembre de este
año.
La política de
dividendos no cambiará
En una conferencia con analistas, el consejero delegado de
Bankia, José Sevilla, ha afirmado que "la política de dividendos no tiene
por qué cambiar". En el caso de su último dividendo, el repartido con
cargo al ejercicio 2016 el pasado 31 de marzo, el pay-out (el porcentaje del
beneficio que se reparte entre los accionistas) de la entidad se situó en el
39,5%. Sevilla ha apuntado que ese pay-out podría incluso superar el 40% a
medio plazo.
Bankia tiene activos de 190.000 millones de euros, mientras
que BMN cuenta con 39.000 millones. Alcanzarán así los 223.000 millones en
activos en España, consolidándose de esta forma como cuarto grupo del sector.
Tras la operación, Bankia contará con cuotas de mercado
superiores al 30% en Granada y Murcia y del 25% en Baleares. Complementará de
esta manera una franquicia que ya es líder en territorios de gran tamaño y
dinamismo económico, como la Comunidad de Madrid o la Comunidad Valenciana.
Bankia ha destacado que la operación le refuerza como cuarta
entidad en el mercado español y se produce en un momento de perspectivas
positivas para el sistema financiero, tanto por el crecimiento esperado del
negocio como por la previsible evolución de los tipos de interés.
El ministro de Economía, Luis de Guindos y el presidente de
Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, posan juntos en un acto en Madrid.
Según los analistas,
pese a la presencia del Estado en ambas entidades, la operación no está
exenta de obstáculos, entre ellos la necesidad de proteger los intereses de los
accionistas minoritarios de Bankia, cuya fallida salida a bolsa en 2011 acabó
en rescate con dinero público y ha llevado a la investigación de los antiguos
gestores de la entidad, el Banco de España y la CNMV.
Tras la fusión, el Gobierno tiene previsto privatizar en
última instancia el nuevo grupo mediante la colocación en el mercado de
paquetes accionariales en función de la evolución del mercado, hasta el plazo
máximo permitido, en principio diciembre de 2019.
La eventual desinversión supondría un paso más para
completar el saneamiento de la banca española tras la crisis que sacudió España
entre 2008 y 2013, que ha reducido el número de entidades de 55 a 13. Uno de
los últimos capítulos de este proceso fue la reciente adjudicación de Banco
Popular a Santander por el precio simbólico de un euro tras la intervención de
las autoridades europeas.
Bankia llegó a perder más de 19.000 millones de euros en
2012, un ejercicio en el que las pérdidas de BMN se situaron en más de 2.400
millones de euros.
"La operación es positiva en términos de creación de
valor para los accionistas de Bankia", pues "se espera un crecimiento
del beneficio por acción del 16 % y el retorno esperado de la inversión (ROIC)
será del 12 % en el tercer año", explica Bankia.
Disponible en:
lunes, 26 de junio de 2017
Qué diferencias hay entre la intervención en la banca italiana y el Banco Popular
Por Marta Garijo
El diario.es,
26/06/2017.
Con poco más de 15 días de diferencia, el mecanismo europeo
de supervisión bancaria ha vuelto actuar. Si en la noche del 7 de junio fue
intervenido Banco Popular, este fin de semana era el turno de dos bancos
italianos, Banco Popolare di Vincenza y Veneto Banca.
Los tres bancos han sido considerados por el Banco Central
Europeo "en quiebra o a punto de la
quiebra" aunque su forma de resolución en el caso de Popular ha sido obra
de Bruselas y en el italiano se ha regido por las normas italianas. En el caso
del español, la Junta Única de Resolución consideró que había "interés
público" para dar este paso vía el Mecanismo Único de Resolución, mientras
que en el caso de los italianos no consideró que este existiera lo que permitió
que pudieran ser liquidados conforme a la normativa italiana.
¿Cómo han sido las
intervenciones?
La resolución de Popular se hizo en el marco del Mecanismo
Único de Resolución mientras que los italianos han sido disueltos de acuerdo a
la normativa italiana. Una vez que el BCE estableció que Popular era inviable,
después de haberse quedado sin liquidez, la Junta Única de Resolución
estableció la venta de la entidad. Solo Santander realizó una oferta de un euro
por la que finalmente se quedó con la entidad.
En el caso italiano, Intesa San Paolo ha comprado solo los
activos buenos de estos dos bancos con ayudas públicas y algunas salvedades que
han hecho que el Estado italiano tenga que destinar hasta 17.000 millones de
euros de ayudas públicas. Mientras que en el caso de Banco Popular, la entidad
compradora (Banco Santander) se ha quedado con todos los activos y realizará
una ampliación de capital de 7.000 millones de euros para sanear el balance. En
principio, en la resolución de Popular no hay ayudas públicas.
¿Qué diferencias
existen entre los bancos intervenidos?
Existe una diferencia importante en el tamaño de los bancos
italianos y el Popular, y por tanto, en el impacto que estos podrían tener en
el resto del sistema financiero y en la economía. Banco Popular era el sexto
banco del sistema financiero español con unos activos que ascendían a 160.000
millones de euros, mientras que en el caso de los italianos tenían juntos
alrededor de 60.000 millones. Banco Veneto contaba con un balance ligeramente
inferior a los 30.000 millones y el de Banca Popolare di Vicenza de algo menos
que 35.000 millones. La intervención en los bancos italianos se suma a la débil
situación que atraviesa el sistema financiero del país.
¿Pierden los
accionistas su inversión?
En ambos casos, los accionistas pierden su inversión, aunque
en el caso de Popular la decisión la tomó Bruselas y en el caso de los
italianos lo hizo Roma. La diferencia también reside en que Popular cotizaba en
bolsa y los bancos italianos no.
Para vender Popular a Santander, en primer lugar se amortizaron
la totalidad de las acciones en circulación. Es decir, las acciones de Popular
que hasta ese momento cotizaban en Ibex 35 dejaron de hacerlo porque dejaron de
existir. También se amortizaron las acciones resultantes de la conversión de
los bonos convertibles, lo que se suelen conocer como CoCos. Así que esos
instrumentos también desaparecen y pierden todo su valor. Los accionistas y los
tenedores de deuda perdieron toda su inversión en una noche.
En el caso de los bancos italianos, la comisaria Margrethe
Vestager aseguró en el comunicado, tras dar luz verde a la operación propuesta
por el Gobierno italiano, que los accionistas y bonistas perdían su inversión.
"Los accionistas y los acreedores junior han contribuido totalmente,
reduciendo los costes para el Estado, mientras que los depósitos se mantienen
totalmente protegidos", dice el texto. "Los accionistas actuales de
Veneto Banca y Popolare di Vicenza así como los tenedores de deuda subordinada
serán los primeros en asumir el desfase patrimonial (pérdidas) que conlleva su
liquidación", explican los analistas de Bankinter en un informe. "Los
tenedores de deuda senior y los depositantes no sufrirán pérdidas con el
mecanismo de liquidación iniciado por las autoridades italianas", añaden.
¿Qué ha ocurrido con
los depósitos?
Los depósitos en los dos casos están garantizados en su
totalidad. Ambas soluciones han tenido como objetivo que los bancos pudieran
abrir al día siguiente y no hubiera limitaciones en los depósitos.
¿Quién se ha quedado con las oficinas y los empleados?
Las entidades compradoras en los dos casos se han quedado
con oficinas y empleados. En el caso italiano, se espera el cierre de unas 600
oficinas y una reducción de unos 4.000 empleos. Además, Intesa pidió que el
Estado corra con el coste de una ampliación del fondo para las prejubilaciones.
En el caso de Santander, el grupo procederá a la integración de Popular dentro
de su marca, aunque esto podría durar alrededor de dos años.
¿Qué ayudas públicas
ha comprometido Italia?
La compra de las dos entidades por parte de Intensa está
ligada a ayudas públicas de hasta 17.000 millones de euros. El primer
manguerazo de estas será de casi 5.000 millones como un anticipo de caja para
garantizar los ratios de capital y reforzar patrimonio. El resto se irá
movilizando en función de lo que vaya aflorando.
El ministro de Economía y Finanzas, Pier Carlo Padoan,
aseguró en la comparencia para explicar el movimiento que la intervención
estatal no repercutirá en la deuda pública, puesto que estos recursos están
contemplados en el decreto que aprobaron en diciembre con el objetivo de
garantizar liquidez a los bancos con problemas y que está dotado con 20.000
millones de euros.
¿Cuáles son las críticas tras la intervención en Italia?
Algunas voces señalan que la diferencia entre la
intervención de Banco Popular y la de los italianos genera diferencias en la
unión bancaria. Otras voces hablan del compromiso de dinero público para
salvaguardar la actividad de bancos privados. Por si acaso, Intesa ha incluido
una cláusula en el acuerdo para guardarse las espaldas. En este apartado se
establece que si en el trámite parlamentario (se abre ahora un plazo de 60
días) se incluyen cambios en el acuerdo, este no se llevará a cabo.
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